Método MMA

Implementar sin sobresaltos. Paso a paso.

No empezamos por la herramienta. Empezamos por el problema. Cada fase tiene un objetivo claro y una salida concreta.

Dos profesionales sentados a una mesa de trabajo revisando juntos un mapa de proceso impreso, con un portátil, cuadernos y notas adhesivas en una oficina luminosa.
Quién impulsa MMA

Alejandro Peñaranda · acompañamiento directo y criterio práctico.

Manos de un profesional tomando notas en un cuaderno junto a un portátil y documentación impresa sobre una mesa clara.
Trabajo consultivo directo

MMA Consulting está impulsada por Alejandro Peñaranda para ayudar a autónomos, micropymes y PYMEs de servicios a aplicar IA, automatización e implementación tecnológica con un enfoque cercano y operativo.

  • 01

    Especialización

    IA práctica, automatización e implementación tecnológica aplicada a procesos reales de empresas de servicios.

  • 02

    Forma de trabajo

    Un interlocutor directo desde el diagnóstico hasta la documentación, la puesta en marcha y el acompañamiento.

  • 03

    Ámbito

    Proyectos en la Comunidad Valenciana y acompañamiento remoto para empresas de toda España.

Cuatro pasos

El método, en cuatro fases.

  1. Conversación inicial y revisión de cómo trabajáis hoy: procesos, herramientas, datos y dónde duele. Salida: documento de diagnóstico claro y priorizado.

  2. Identificamos qué merece la pena cambiar primero por impacto y esfuerzo, y qué dejar como está. Sin agendas comerciales escondidas.

  3. Construimos la solución por fases pequeñas y verificables. Probamos con el equipo antes de poner en producción.

  4. Medimos, ajustamos y formamos al equipo para que el sistema viva más allá del proyecto. Sin dependencia artificial.

Principios

Cómo decidimos qué implementar y qué no.

  • No todo debe automatizarse.

    Algunas tareas son baratas a mano y caras de automatizar. Lo decimos cuando es el caso.

  • Empezamos por el problema, no por la herramienta.

    Elegimos tecnología cuando el problema está claro. No al revés.

  • Implementaciones por fases pequeñas.

    Cada fase entrega valor y se puede revisar. Nada de proyectos opacos a seis meses vista.

  • Documentación y traspaso.

    El equipo sabe qué hace cada automatización. No dependencia artificial del proveedor.